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¿Por dónde empiezo?

¿Te acaban de diagnosticar y no sabes por dónde empezar?

Antes de nada que sepas que el mundo no se acaba aquí.

Tómatelo como una oportunidad para descubrir cosas nuevas. Porque, reconozcámoslo, el trigo no sabe a nada.

Y, como a la fuerza ahorcan, ahora probarás la quinoa, el amaranto, el trigo sarraceno… no vuelvas a limitarte solo al arroz o al maíz. Y mucho menos a las mezclas que puedes comprar en el súper. Ojo, que no digo que no las compres, ¿eh?

Con respecto a apuntarte o no a una asociación eso está en ti, pero te hacen los comienzos un poco más fáciles.

¡A lo que hemos venido! Es posible que vaya añadiendo cosas por aquí a medida que se me vayan ocurriendo, ¡no dejéis de venir!

Limpiar la cocina

Me pareció lo más dramático, la verdad. Pensar que tenía que adelantar la limpieza general anual… pero bueno, de todo se sale.

Empecé por meter todos los cubiertos, platos y vasos, vamos, todo el ajuar, en el lavavajillas, que había que darle una pasadita.

No sé el vuestro, pero el mío tarda casi 3 horas, tiempo más que suficiente para convertirme en “la loca de la vaporeta” y limpiar a fondo los armarios donde tengo los platos y los vasos. Ya que me puse…

Lo que sí me parece muy conflictivo es el cubertero. Porque a ver, no me considero ni más ni menos limpia que cualquiera, pero me dio bastante asco todo lo que salió de ahí, y eso que se supone que los cubiertos que se guardan están limpios. Os animo a ver si no está lleno de migas.

Pues a lavar también.

Con un poco de suerte ya habrán pasado las tres horas (o igual es que limpio concienzudamente) y podremos colocar todo en su sitio.

Una cosa menos.

Con respecto al horno os recomiendo fregarlo bien o usar un limpia hornos, ojo que tiene su aquel, encendéis el horno unos 10 minutos, apagáis, echáis el producto y después de dejarlo actuar otros 10 minutos o así lo quitáis con una bayeta. Si tiene ventilador y vais a compartirlo para cosas con gluten es mejor que no uséis esa función, que además reseca la comida :).

Al microondas le damos bien con desengrasante y listo. Tenemos la precaución de limpiar también la tapa de plástico que espero que utilicéis (sino os va a costar un triunfo desincrustar la mierda del microondas).

Si tenéis tablas de cortar o paletas de madera… siento deciros que tienen que ir a la basura. O se las podéis dar a alguien. Lo mejor es que sean utensilios de plástico o metálicos, que en la madera siempre quedan restos. Esto es válido si vamos a cocinar con y sin gluten en la misma cocina, si solo vais a cocinar sin gluten podéis usar utensilios de madera, pero tirad los viejos.

Si tenéis algún otro electrodoméstico también tenéis que limpiarlo, por ejemplo, yo que tuve que limpiar la amasadora (nada conflictivo, ¿eh?) la desmonté y la aspiré entera. Ojo, no lo hagáis en casa si no la vais a saber montar después. A mí me sobraron como 20 tornillos, pero ahí sigue (guiño, guiño).

Limpiar la despensa

Vale, sé que puede entrar en la categoría de limpiar la cocina, pero si no se me iba a hacer muy largo.

Os voy a contar una vez más lo que hice yo.

Ante la duda hay que tirar.

¿No sabes si metiste la cuchara en ese bote de especias? Tíralo (o dáselo a alguien)

¿No se ve la etiqueta de esa salsa que tanto te gusta? Tírala.

Si dudáis de algún producto lo mejor es no consumirlo. Por suerte ahora todos llevamos el móvil encima y podemos consultar al doctor Google, pero si son botes abiertos, mantequillas empezadas… lo mejor es deshacerse de ello.

Anda que no se puso contento todo el mundo cuando empecé a repartir :).

En mi opinión es más fácil tener aislados los productos con gluten que al revés, es decir, que toda la cocina sea sin gluten exceptuando, por ejemplo, un armario. Así lo hicimos en casa al principio, así que adivinar quién tuvo que limpiar A FONDO todos los armarios.

Con el tiempo decidimos prescindir de todos los productos con gluten que había en la casa, dado que siempre cocino yo y no iba a hacer dos comidas. Así que acordamos que en casa no iba a entrar gluten. Pero ojo, vuelvo a repetir que es mi decisión, en mi casa no hay niños y solo somos dos, y si quiere comer gluten puede hacerlo pero fuera de casa.

Lo que hace el amor, ¿eh?

Cocinar sin gluten

Como adelantaba en el punto anterior lo más fácil es que el celíaco tenga toda la cocina disponible para cocinar y la comida con gluten se haga en un rincón teniendo cuidado de limpiar todo bien al terminar.

Si como anfitrión te ha tocado cocinar con y sin gluten mi consejo es que hagas el mismo menú sin gluten para todos, que para el celíaco es de agradecer. Si vas a hacer pasta la mitad de la gente no va a notar que es sin gluten a no ser que se lo digas, ahora hay pastas muy buenas. Y si no vas a hacer pasta mejor me lo pones, con tener cuidado y mirar bien los etiquetados no debería haber ningún problema. Aquí aplica todo lo dicho del punto anterior de las especias, salsas y demás.

Creo que no es necesario que yo me ponga a explicar lo que es un genérico o que me pelee con el etiquetado pudiendo consultar diferentes webs, como la de Ricardo (celiacoalos30) o Dany (singlutenismo) (entre otras muchas).

Eso sí, siempre hay que estar ojo avizor aunque sean productos genéricos, y sino mirad la sorpresita que me encontré comprando pescado el otro día.

Solo os diré y sin pretensión de desanimaros que tardé 2 horas en hacer mi primera compra sin gluten. Claro que tenía la despensa casi vacía (dudé mucho, tiré mucho).

Pero si de verdad quieres hacer dos comidas prepara primero la  del celíaco, ya que si las haces a la vez corres más peligro de meter la cuchara en la olla que no es (y tendréis que volver a empezar). Cuando uses el horno, siempre sin ventilador y tapando la comida del celíaco con aluminio por si acaso.

Si como invitado tienes confianza con el anfitrión como para hacerle un tercer grado sobre el gluten y demás, hazlo.

Si no te fías lleva tu propia comida, pero avísaselo antes.

Lo que yo suelo hacer es preguntar qué va a hacer de comer y llevar lo mismo, así no hay distinciones :).

Puede parecer paranoico, pero antes de poner en un compromiso a alguien por tener que hacerme una comida especial o ponerme a mí en el compromiso de comérmelo sin fiarme del todo prefiero ir a lo seguro y disfrutar de la compañía sin preocuparme por la comida, que es lo importante.

Cosas que pueden pasar (graciosas o no)

De todo hay que reírse y aprender, que aquí hemos venido a reírnos. Bueno, a cocinar también, pero os dejo un par de cosas graciosas que me han pasado.

Una vez me invitaron a comer y me fié totalmente del cocinero. En principio estaba todo bien, se lavaba las manos después de haber comido pan, aunque me parece que estaban comiendo las típicas cortezas de trigo de bolsa. El caso es que todas las especias eran aptas y estaba todo bien. ¿Qué había hecho? Probar la comida y volver a meter la cuchara :).

Algunos de vosotros sabéis que toco el saxofón, otros os acabaréis de enterar. Bueno, pues tiene una boquilla de ebonita y unas palas de madera, que evidentemente te metes en la boca al tocar. Fui muy lista y tiré todas las palas de madera.

Después de ponerme mala caí en la cuenta de que NO había desinfectado la boquilla :)-

Y ya las cosas más típicas, que alguien te pase el pan por encima y tú estés como gollum con su anillo.

Que alguien meta el tenedor o la mano en tu plato sin preguntar ni avisar. Supone que te quedas sin comer ese día.

O, como le pasó a una celíaca, estar comiéndote tu bocadillo de pan sin gluten, tocar pan con gluten, volver a comerte lo tuyo sin lavarte las manos y ponerte mala.

En fin, que con un poco de cuidado todo se puede evitar. Además, con el tiempo automatizas el proceso y todo se hace mucho más fácil.

¡Ánimo!